Cribado de CVs con IA
Define los requisitos de cada puesto y cada candidatura se valora sola al llegar, con el detalle de qué cumple y qué no.
Defines los puestos que buscas y sus requisitos, y a partir de ahí cada candidatura que entra se analiza sola y se coloca en el ranking de los puestos que tengas abiertos. Cuando abres un puesto, el trabajo ya está hecho.
Cada candidato aparece con cuántos requisitos cumple, y al desplegarlo ves cuáles y por qué.
Ordena, no decide. Ninguna candidatura se descarta ni se acepta sola: mover a alguien de estado lo haces tú. La nota es una orientación con su porqué, no una criba.
1. Crea el puesto y revisa sus requisitos
- En Gestión de CVs, pulsa Puestos → Nuevo puesto.
- Escribe el título y la descripción como la escribirías siempre, en prosa.
- Al guardar se te proponen los requisitos que se han entendido del texto. Revísalos:
- dale a cada uno su peso —Imprescindible, Importante o Normal—,
- borra los que no te importen,
- añade los que falten.
- Guarda.

Es lo único que se te pide, y es una vez por puesto. Los requisitos son lo único que decide la nota, así que ese minuto es el que hace que el ranking sea el tuyo y no el de la máquina.
Los tres pesos, y qué hacen de verdad:
- Imprescindible es una puerta. Quien no lo cumple no puede adelantar a quien sí, por muchos otros requisitos que tenga. Úsalo para lo que descartaría a alguien de entrada: una titulación concreta, un carné, un idioma sin el que no puede trabajar.
- Importante y Normal son grados de lo deseable. Todos los Normales juntos pesan menos que un solo Importante, así que un candidato no puede compensar lo que casi hacía falta acumulando detalles.
- Nunca al revés: cumplir extras sube la nota desde donde estés, pero no salta un escalón por encima.
Un puesto sin requisitos no valora a nadie: aparece marcado como Sin requisitos en la lista y su ranking sale vacío. Edítalo y pulsa Detectar.
2. Si el formulario ya lo pregunta, manda la respuesta
Cuando uno de los requisitos coincide con una pregunta cerrada de tu formulario de candidatura, se te avisa ahí mismo, debajo del requisito:
El formulario ya pregunta «Software que dominas», en la opción «Autodesk Revit». ¿Uso lo que contestó el candidato, en vez de buscarlo en su CV?

Fíjate en que el aviso te dice qué opción es la que coincide, y no solo el nombre de la pregunta. Con cinco o seis opciones, eso es la diferencia entre entender de qué te habla y tener que ir a mirarlo.
Tienes dos respuestas, y hay que dar una: sin contestar no se puede guardar el puesto. Es a propósito — dejarlo a medias sería decidir sin saberlo.
-
Sí, del formulario. Se abre la lista de respuestas de esa pregunta con lo que nombra el requisito ya marcado, y confirmas con Usar estas respuestas. No hay que buscar nada.

Repasa lo que hay marcado antes de confirmar, porque solo se marca lo que el requisito nombra con esas mismas palabras. En «Nivel de inglés B2 o superior» sale marcado B2 y nada más: que C1 y C2 también valen es una decisión tuya, y ahí los añades a mano. Por eso se marca y se te enseña, en vez de darse por bueno.
-
No, del CV. El requisito se sigue buscando en el currículum, y la pregunta no vuelve a aparecer. Se queda escrito como Se busca en el currículum, y puedes cambiar de idea cuando quieras.
Cuando está dicho con otras palabras
Ese primer aviso salta cuando el requisito y la pregunta comparten las palabras. Pero un requisito puede decir lo mismo con otras: «Dominio de Revit» y la opción «Autodesk Revit» piden lo mismo, y contando palabras no hay manera de verlo.
Para eso hay un segundo aviso, más discreto y sin color de aviso, que sale de que un programa lea las dos frases y diga si significan lo mismo. La diferencia con el de arriba es la que importa:
- El aviso ámbar hay que contestarlo para poder guardar.
- Este solo te lo ofrece. Puedes ignorarlo y guardar el puesto igual.
Y no empareja lo que solo se parece: «Experiencia en obra civil» y la opción «Civil 3D» comparten una palabra y no tienen nada que ver, así que no te lo propone.
Y si no te lo propone nadie, lo dices tú
En cualquier requisito tienes Usar una pregunta del formulario: eliges la pregunta de una lista y marcas qué respuestas cuentan. Es la salida que no depende de que nada acierte.

Se guarda con el puesto, así que se dice una vez y ya está.
Las dos consecuencias, sin adornos:
- Manda lo que contestó la persona candidata. Para ese requisito no se lee el currículum: lo resuelve su respuesta, que es un hecho que ella declaró. Que la pregunta contesta a ese requisito lo puede proponer la IA, pero no lo aplica sola: lo confirmas tú y queda guardado con el puesto. En el desglose esa línea aparece marcada como «del formulario», con la respuesta literal debajo.
- Una casilla en blanco cuenta como no cumplido. No se busca en el CV como red de seguridad. Si no lo marcó, la respuesta es que no lo tiene — y así se lo puedes explicar.
Solo se pueden enlazar preguntas cerradas (desplegables y casillas). Una pregunta de texto libre no se puede comprobar sola: «5 años», «cinco», «desde 2019» y «casi seis» son la misma respuesta escrita de cuatro maneras, y decidir con eso sería tan interpretable como leer el CV. Si quieres que una pregunta resuelva un requisito, ponla como desplegable o como casillas.
3. El ranking se llena solo
Abre un puesto (o su opción Ver ranking) para ver los candidatos ordenados de mayor a menor nota.

Debajo de cada nombre verás «cumple 3 de 4» y, si le falta algo, qué escalón le falta: en rojo los imprescindibles y en ámbar los importantes. Se enseña solo el más grave de los dos, porque quien ve «le falta 1 imprescindible» ya no necesita saber más.
Pulsa sobre un candidato para desplegar el detalle: cada requisito con su ✓ o su ✗ y de dónde sale — la frase de su CV que lo acredita, o su propia respuesta del formulario.

Mientras queden candidaturas por analizar verás un aviso de «Analizando N candidaturas». No hace falta esperar ahí: el ranking se va completando solo.
4. Si cambias de idea sobre lo que buscas
Edita el puesto y ajusta los requisitos. Al guardar se te dice cuántas candidaturas se van a volver a revisar, y el ranking se rehace con los criterios nuevos.
Mientras tanto no se vacía: las notas anteriores siguen visibles marcadas como Pendiente de actualizar, para que no parezca que algo se ha roto.
Corregir la descripción no cambia nada. Si arreglas una errata, añades contexto o reordenas los requisitos sin tocar lo que dicen, no se revalora a nadie ni se mueve el ranking. Solo cambia cuando cambian los requisitos de verdad: al añadir uno, quitarlo, reescribirlo, cambiarle el peso o cambiar de dónde sale.
Y también se rehace si borras del formulario una pregunta de la que salía un requisito: ese requisito vuelve al currículum, y quien ya estaba valorado se vuelve a mirar.
5. Valorar a mano
En la lista de candidaturas, el menú de tres puntos de un CV tiene Valoración por IA. Sirve para volver a valorar a propósito o para valorar contra un puesto cerrado, que el análisis automático no toca. En el día a día no hace falta usarlo.
6. Cuando un CV no se puede leer
Algunas candidaturas no se pueden analizar solas: un fichero corrupto, un escaneo sin texto o un fichero que no es un currículum. Esas aparecen arriba de la lista en la bandeja Revisar, con el motivo.
Desde ahí puedes pedirle otro CV al candidato (le llega un correo pidiéndole que lo reenvíe en PDF), abrir el fichero para mirarlo tú, o descartar la candidatura.
Nunca se borra nada solo. Un portafolio de diseño es un PDF de imágenes con cuatro palabras y puede ser un candidato perfectamente válido: por eso acaba en Revisar y no en la papelera.
Al candidato también se le avisa en el momento de enviar el formulario si su fichero no se puede leer, que es cuando todavía puede arreglarlo.
Notas
- Cuánto se analiza al día. Hay un límite diario de análisis para que el coste sea previsible. Si tienes muchas candidaturas acumuladas, el ranking se completa a lo largo de varios días; el aviso de «Analizando N» te dice cuánto queda. Un puesto con todos sus requisitos sacados del formulario no gasta nada de ese límite: no hay currículum que leer.
- Qué se guarda. De cada CV se guarda una ficha con su experiencia, formación, competencias e idiomas. No se guarda ni se valora edad, fecha de nacimiento, nacionalidad, sexo, estado civil, cargas familiares, salud, discapacidad, afiliación sindical, religión, ideología ni la fotografía.
- Al eliminar una candidatura se borran también su ficha y todas sus valoraciones.
- Permisos. Ver el ranking requiere permiso de lectura de CVs; editar requisitos, pedir otro CV o valorar a mano requieren el de edición. Los administradores los tienen siempre.